A SIMPLE VISTA:
1. Los jamones ibéricos son largos y estilizados.
2. La caña del jamón ibérico es fina y la pezuña suele ser negra, aunque a veces puede presentar pequeñas manchas o vetas blanquecinas.
3. Su grasa exterior, con arrugas superficiales, es amarillenta y debe ceder a la presión con los dedos. En la parte de la de la piel o cuero debe apreciarse un corte en forma de 'V'.
4. El etiquetado del jamón ibérico es distinto al resto de jamones y responde a la norma RD 14691/2007.
5. En la etiqueta deben aparecer designaciones que aludan al tipo de raza (ibérico o ibérico puro) y al terminado de calidad (de bellota, de recebo, de cebo de campo o de cebo).
EN LA LONCHA:
1. ASPECTO: La carne es poco fibrosa, de color rojo intenso y brillante. Destaca la infiltración de grasa entre las fibras musculares (vetado) y su jugosidad.
2. OLOR: Agradable, intenso y persistente.
3. TEXTURA: La grasa de la zona interior es blanca, pudiendo presentar tonos ligeramente rosados o amarillos. Debe ser blanda, fluida y muy jugosa.
4. SABOR: En el paladar resulta poco salado y muy untoso. No se deben apreciar toques amargos.
5. AROMA: Se pueden apreciar matices a frutos secos junto a notas de curado, tostado y hasta de azúcar quemado.
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